Disfruta de tu boda (para novias estresadas)

¡Buenos días mundo!

Hoy el post va dedicado a todas aquellas novias estresadas por su boda, que quieren tenerlo todo bajo control y que a la mínima de cambio pierden los nervios y lo echan todo (o una parte de la boda) a perder. Seguramente estaréis pensando que no sois una de ellas, mejor para vosotras, pero por si acaso, os dejo unos consejos.

¿Es necesario complicarse tanto la boda? 

Manten la calma y di ¡Si Quiero! es lo único que te debe preocupar de verdad el día de tu boda. Estás con la persona que quieres y a punto de casarte, es lo más importante de una boda. No importa que algunos detalles no hayan salido como pensabas, a veces las cosas no salen 100% como imaginas pero eso no ha de hacer que te arruine tu día más especial, ¿verdad?

¿No tienes wedding planner? Bueno, en este caso sí que te tendrás que ocupar personalmente de algunos detalles, no sólo el día de la boda, también los días anteriores: cerrarlo todo con los proveedores, hacer la prueba de la ceremonia, estar atenta de la música, de la entrada de los invitados, de los pequeños detalles. Sí, es cierto que siempre hay buenas amigas que están atentas y te ayudan y te echan un cable en lo hace falta, pero también es cierto que tus amigas han venido a disfrutar de tu boda (¿o las has invitado para trabajar?) y si se olvidan o se despistan en algo tampoco le puedes decir nada, demasiado hacen en ayudarte.

Si tienes wedding planner tienes mucho ganado, sobre todo el día de la boda, que será quién llevará los proveedores y los tiempos. Imagino que si has contratado una wedding planner es porque adoras su trabajo, te sientes cómoda y sobre todo hay confianza, te transmite seguridad y sabe qué hacer para relajarte (intenta que te transmita todo esto a la hora de contratarla), así que CONFÍA EN UN PROFESIONAL. Muchas veces vamos con las ideas muy clara, pero recuerda que ella es una profesional del sector (se casa muchas veces a lo largo del año) así que déjate asesorar con lo que ella te ofrezca. Seguro que estás pensando: ¿Cómo va a saber ella lo que yo quiero? pues sí, lo sabe, es parte de su trabajo.

Si realmente no te vas a dejar asesorar, vas a hacer lo que tenías en mente sin escuchar sus opiniones, no te extrañe si luego no sale algo como tocaba. No se trata de hacer lo que la wedding planner quiera, pero sí dejarse aconsejar y confiar en su criterio.

Piensa que la weddding planner no es DIOS, vale, te ayudará en todo lo que pueda y más, será resolutiva y actuará con eficacia, pero también en un ser humano, y como todos, podemos equivocarnos. Otras veces si algo sale mal ni siquiera será culpa suya.

El tiempo: Vamos al grano, el tiempo nadie lo puede controlar, ni tu wedding planner ni las monjas de Santa Clara (las mallorquinas sabréis a lo que me refiero), no hay nada 100% seguro. Te puedes casar en julio y que caiga el diluvio universal o te puedes casar en diciembre y que haga un sol radiante. Antes de empezar a organizar la boda métete eso en la cabeza.

Si queréis un consejo y no queréis llevaros un disgusto con el tiempo, casaron en invierno, si si! habéis leído bien, si te casas en invierno ya vas concienciada de que va a llover y hará frío, ya preparas toda la boda con plan B, de hecho éste se convierte en plan A y a partir de allí sólo puede ir mejor. Por mucho que tengas un plan B para tu boda de verano, nunca te haces la idea de que tu boda será el plan B, siempre piensas que no lloverá y luego llega el día de la boda, amanece con lluvia y siempre te queda la esperanza de que va a parar… pero no siempre para.

novia bajo la lluvia

Pase lo que pase, al mal tiempo buena cara, piensa que “novia mojada, novia afortunada” y no la tomes con nadie por el mal tiempo, ¿o quieres salir triste en todas las fotos?

 Los problemas a parte: No te obsesiones si algún detalle no sale como habías pensado. Piensa que los invitados no saben lo que va a pasar, si en la entrada al banquete debía haber alguien repartiendo copas de cava, si la música debía empezar a sonar en el minuto 23 en lugar del 20, o si el plato de pescado debía llevar más o menos guarnición. Sí, está claro que todos esos problemitas se deben hablar, pues has pagado por ello, pero no es el día ni el momento para hacerlo, mejor tener una reunión con el proveedor cuando haya terminado la boda y aclarar los errores. 

Y tampoco te obsesiones con lo que piensen tus invitados, tenéis que hacer la boda a vuestro gusto. Está claro que cuando invitamos a alguien queremos que se sienta bien y esté a gusto, pero tampoco podéis agradar a todos, a lo que a unos les encanta, otros lo odian, así que lo mejor es hacer la boda a vuestro gusto.

El día B: Y llega el día de la boda y estás nerviosa a rabiar pensando si todo saldrá como habías pensado, ¿verdad? pues seguramente NO TODO SALDRÁ COMO HABÍAS IMAGINADO, pero eso no quiere decir que la boda haya ido mal, ni que hayas “fracasado” organizando la boda, ni mucho menos. De hecho a mí me ha pasado más de una vez, por ejemplo imaginando mi  fiesta de cumple de una manera y al final ha sido de otra.

novia estresada

no puedes controlar como van a actuar tus invitados: si van a hacer caso de aquellos pequeños botes de mermelada caseros que has hecho con tanto mimo para que se lo lleven a casa como recuerdo y al final la mitad se lo dejan en la mesa, o si alguno de tus amigos se pasa de gracioso, o si está la típica tía quisquillosa que se queja por todo, nada de eso puedes controlar y si quieres un consejo ni intentes controlarlo, porque al final por estar tan pendiente de los demás, te olvidarás de disfrutar de TU BODA. 

Mira, para serte sincera, si tu futuro marido te espera en el altar  (vamos, que no te ha abandonado) y el cura o juez de paz os casa ya tienes mucho, o al menos lo que querías ¿o no? pues lo demás, a disfrutarlo ¡venga como venga!, que lo importante es que  demostréis ese amor.

En una de las bodas que mejor me lo pasé fue en la de una amiga, donde el cátering se equivocó y la comida “tipo cocktail” no alcanzó ni para un cuarto de los invitados, OMG!! La pobre no sabía donde meterse, la finca estaba lejos de todo y poco se podía hacer. Menos mal que la bebida no faltó y al final hasta la novia terminó haciendo “cachondeo” de su propia boda (eso sí, después demandaron al cátering, que una cosa no quita la otra). A sido la boda más divertida a la que he ido.

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RECUERDA: Nada ni nadie puede destrozar el mejor día de tu vida.

Y para ponerle un poco de humor al post…

¿Cuál ha sido la boda más caótica a la que habéis acudido?

3 Discussions on
“Disfruta de tu boda (para novias estresadas)”
  • Me ha encantado tu post! Sobre todo lo referente a las Wedding Planner. Como bien dices, la ayuda que ofrecemos es inestimable, no solo en tiempo, también en tranquilidad, dinero e ideas. Y lo que siempre decimos…tus invitados son tus invitados y no has ido a trabajar…jajajaja, para eso estamos nosotros!
    La boda más caótica…una sin wedding planner, claro, novia entra antes que novio a la iglesia y tiene que volver a salir, música que no empieza, banquete desorganizado, demasiados tiempos muertos entre una cosa y otra, invitados desesperados por el aburrimiento, sitio anodino….Un saludo y enhorabuena por tu blog!!.

    • JEJEJE… SI, cuando la novia hace las “tomas falsas” y entra un par de veces a la iglesia sin ningún tipo de coordinación. Muchas gracias por el comentario.

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